martes, 15 de mayo de 2007

Sólo un abrazo

Para Maun
El 15 de julio de 1993 decidí levantarme tarde. Mis cinco meses de embarazo venían un poco complicados, y el descanso era el consejo de todos.
Dicen que estar embarazada produce sueño, y esa mañana parecía que toda la tradición se empeñaba en expresarse. Entredormida escuché el timbre, y luego algunos sonidos que me resultaron extraños, pero conocidos. No le di importancia y seguí durmiendo. "Despertate" me estaba diciendo mi pareja cuando reaccioné, aún sin comprender por qué no me dejaba dormir. "Quedate tranquila, pero falleció tu papá" continuó. Tardé unos cuantos interminables segundos en entender esas palabras, y mucho más en comprender su significado. No tenía ningún sentido, si ayer habíamos quedado en ir al centro esta tarde...
Horas después mi cuñada se acercó a preguntarme si necesitaba algo. "Sí" le respondí "que ya sea el año que viene". Ya en ese momento sabía que sólo el tiempo tendría el poder de sanar. Me abrazó en silencio, y eso era lo que en ese instante necesitaba.
Trece años pasaron desde aquel día en el cual sentí que me habían amputado vida, hasta hoy, cuando el recuerdo es triste y dulce, cuando ya no angustia, un momento que aquel día creí que nunca llegaría, pero llega.
Una historia única, y repetida hasta el infinito en cada uno que enfrentó ese instante.
Y cuando somos el otro, el que no está viviéndolo, sabemos que las palabras no sirven, frases hechas, intentos burdos de decir lo indecible, y de estar, que sepan que estamos, cuando quieran, como quieran. Y cuando somos ese otro a veces no sabemos otro lugar desde el cual expresarnos que no sea el situarnos a nosotros mismos en él.
Un blog no es un espacio para decir cosas íntimas, o sí, qué sé yo, y qué importa.
Es el espacio que yo encuentro hoy, querida amiga, para decirte que estoy, aquí, a miles de kilómetros, pero cerca. Para apostar al tiempo, para asegurarte que aunque en cada uno es único, todos los que estuvimos en ese lugar alguna vez aprendimos que un día nos despertamos y ya no duele, se siente aquí, en la boca del estómago, pero el pecho ya no ahoga.
Para darte un abrazo a mi manera.
Sólo espero que llegue pronto tu "año que viene", cuando pensar en tu viejo te despierte una sonrisa ante el recuerdo de ese loco delirante que no aceptó ser anciano y prefirió recorrer la costa en una moto con sus casi ochenta años en el bolsillo.
Y mientras ese día no llegue, sabés que contás conmigo.

5 comentarios:

chirusa dijo...

hermosas palabras Amarah
Va mi abrazo silencioso para Maun

Cinzcéu dijo...

No hay nada para decir que no haya dicho mejor Amarah.
Un gran abrazo, Maun.

Té la mà Maria dijo...

hemos visitado tu blog lo encontramos fascinante, si tienes un momento entra en el nuestro, el mas irreverente, iconoclasta, ecléctico y libertario
http://telamamaria.blogspot.com
en Reus - Catalunya
gracias por todo

Amarah dijo...

té la má maria: entré a su blog, y, contrariamente a lo que ustedes hicieron en el mío (y supongo que con todos los demás en los cuales dejaron su "spam")leí.
No sé si serán los más irreverentes, etc etc, y sinceramente me nefrega. Lo que son es desubicados. Si no van a respetar los blogs de los demás con al menos una simple lectura de lo que hay en ellos, al menos sean honestos y digan que les importa que los lean, no que somos "fascinantes". De nada.

Maun dijo...

Gracias Amarah, por hacerme sentir siempre que puedo contar con vos y con tu abrazo cálido y dedicarme este post. Gracias Chiru y Cinzcéu por su bienvenido abrazo tambien.
Saludosss!!